martes, 8 de mayo de 2012

Como se crea un Agujero Negro ?



Los científicos creen que los Agujeros Negros se crean de estrellas gigantes, (unas 30 veces el tamaño del sol), las cuales consumen su combustible muy rápidamente. Se calcula que el sol dura unos 10.000 millones de años, mientras que una estrella gigante dura apenas un millón de años. Durante ese proceso, la estrella gigante se va expandiendo hasta convertirse en una supergigante roja (figura 2), terminando en una poderosa explosión de una supernova. Su núcleo posteriormente se colapsa, convirtiéndose en una estrella neutrónica, para luego después de una contracción aún mayor de su masa pasa a convertirse en un Agujero Negro, donde los fotones de la luz no pueden escapar por la intensa gravedad generada por él.
Los científicos han reportado evidencias que permiten casi, prácticamente, asegurar la existencia de los agujeros negros en el universo, tal como se muestra en la siguiente tabla.
Masivos agujeros negros reportados
Galaxia
Comentario
Constelación
Tipo
Distancia
Luminosidad
Masa
Vía Láctea


Sbc
28,000
1.9
2 millones
NGC 224=M31
Nebulosa Andrómeda
Andrómeda
Sb
2.3 millones
5.2
30 millones
NGC 221 = M32
Satélite de M31
Andrómeda
E2
2.3 millones
0.25
3 millones
NGC 3115

El sextante
S0
27 millones
14.2
2 millones
NGC 4258
Perros de Caza
Sbc
24 millones
1.3
40 millones
NGC 4261
La virgen
E2
90 millones
33
400 millones
NGC 4486 = M87
La virgen
E0
57 millones
56
3 billones
NGC 4594 = M104
El Sombrero
La virgen
Sa
30 millones
47
1 billón
NGC 3377

Leo
E5
32 millones
5.2
100 millones
NGC 3379=M105
Leo
E1
32 millones
13
50 millones
NGC 4486b
Satélite M87
La virgen
E0
50 millones
0.82
500 millones
NGC 4151


Sey



M 84
Nebulosa de Orión
Orión

50 millones

300 millones
NGC 6251

La virgen

300 millones

1.000
Agujeros negros detectados por emisiones de rayos
Cyg X-1

El cisne



7 ms
GRO J0422

El Cangrejo



8 ms
A0620-00






LMC X-3

Nube Magallanes



8 ms

martes, 3 de abril de 2012

LA NASA HACE DESPEGAR 5 COHETES

La NASA ha conseguido lanzar con éxito cinco cohetes en cinco minutos dentro del experimento Anomalous Transport Rocket (Atrex) con el que la agencia espacial estadounidense pretende rastrear los vientos a gran altitud de la Tierra, a unos 60 ó 65 kilómetros de la superficie del planeta.

Según han explicado los expertos, se trata de un gran éxito para la agencia espacial, que tuvo que retrasar en varias ocasiones el lanzamiento de esta misión. Primero por problemas técnicos menores y, posteriormente, por las condiciones meteorológicas. Poner en marcha este experimento era difícil, ya que, para un lanzamiento de estas características se necesitan "cielos completamente despejados" en un radio bastante amplio desde el punto de despegue.

En cuanto al objetivo de la misión, la NASA ha señalado que alrededor de la Tierra giran vientos a velocidades de hasta 300 kilómetros por hora y de los que se desconoce su origen. Según han señalado los científicos, estos vientos se encuentran en la misma región donde se producen fuertes corrientes eléctricas en la ionosfera, por tanto, es una región con una gran cantidad de turbulencia eléctrica, del tipo que puede afectar negativamente a las comunicaciones por satélite y radio.

Según la NASA, el experimento está diseñado para obtener una mejor comprensión de los vientos de gran altitud y ayudar a los científicos a tener un mapa más detallado de las regiones electromagnéticas del espacio que pueden dañar los satélites artificiales y desbaratar los sistemas de comunicaciones. El experimento también podría ayudar a explicar cómo los efectos de las perturbaciones atmosféricas en una parte del planeta pueden ser transportados a otras partes en apenas un día o dos.

La Vía Láctea tiene más de 100 mil millones de planetas


Planetas de la Vía LácteaNuestra galaxia, la Vía Láctea, contiene un mínimo de 100 mil millones de planetas, según un estudio estadístico detallado, basado en la detección de tres planetas situados fuera de nuestro sistema solar, llamados exoplanetas.

El descubrimiento, revelado el 12 de enero a través de la revista Nature, fue realizado por un equipo internacional de astrónomos, incluyendo a Stephen Kane co-autor del estudio y perteneciente al Instituto de Exoplanetas de la NASA en el Instituto de Tecnología de California en Pasadena, California.

Los resultados del estudio muestran que nuestra galaxia contiene, en promedio, un mínimo de un planeta por cada estrella. Esto significa que es probable que haya un mínimo de 1.500 planetas en una distancia de tan sólo 50 años luz de la Tierra.

El estudio se basa en observaciones realizadas durante seis años por el PLANET (Probing Lensing Anomalies NETwork), mediante una técnica denominada micro-lente que esudia la galaxia en busca de planetas. En esta técnica, una estrella actúa como una lente de aumento para iluminar la luz de una estrella de fondo. Si los planetas están en órbita alrededor de la estrella en primer plano, la luz de la estrella de fondo es aún más brillante, revelando la presencia de un planeta que de otra manera sería demasiado débil para ser visto.

El estudio también concluye que hay muchos más planetas del tamaño de la Tierra que los gigantes gaseoso del tamaño de Júpiter, también llamados planetas jovianos. Una estimación aproximada de este estudio, apuntan a la existencia de más de 10 mil millones de planetas terrestres a través de nuestra galaxia.

"Los resultados de las tres principales técnicas de detección de planetas, incluyendo la de micro-lente, están convergiendo rápidamente a un resultado común: no sólo son comunes los planetas de la galaxia, sino que hay más planetas pequeños que grandes," dijo Stephen Kane, uno de los autores Instituto de Exoplanetas de la NASA en Caltech. "Esta es una noticia alentadora para las investigaciones de planetas habitables".

Galaxias enanas satélites de la Vía Láctea


Según las últimas observaciones existen indicios de pequeñas galaxias, difíciles de ver, en las afueras de nuestra Vía Láctea, justo en el espacio que rodea nuestro vecindario cósmico. Esta es una teoría que podría ayudar a los astrónomos a solucionar un misterio de hace largo tiempo.

Recientemente, los investigadores reportaron decenas de objetos candidatos que podrían representar galaxias enanas según predice la teoría, pero por lo general están ocultas a la vista. Una bola de gas particularmente prometedora, muestra signos de ser un satélite perdido de la Vía Láctea, según han indicado los científicos.

La teoría de la materia oscura - es decir, que la mayor parte del universo está hecho de materia invisible que sólo interactúa con la materia normal a través de la gravedad - predice que miles de grupos en miniatura de la materia oscura, deben estar orbitando nuestra galaxia, la Vía Láctea y su vecina, Andrómeda. Muchos de estos grupos también han atraído el gas suficiente para formar estrellas que brillan en la luz invisible.

Sin embargo, de las miles de galaxias enanas que predice la teoría, sólo 60 han sido detectadas.

"La discrepancia está entre los modelos de materia oscura y lo que muestran las observaciones, que es el número de galaxias enanas o de baja masa", dijo Jana Grcevich, un estudiante graduado de astronomía en la Universidad de Columbia.

En la imagen podemos observar los cuatro extremos de la galaxia enana de Sagitario (grupo de naranja a la izquierda) que orbitan la Vía Láctea. El círculo de color amarillo brillante a la derecha del centro de la Vía Láctea, es nuestro sol (no está a escala). Podemos ver también en los extremos de la galaxia Sagitario, estrellas que se extienden a través del cielo.

En espera de confirmación

Para confirmar si alguno de estos 54 candidatos realmente son galaxias satélite de la Vía Láctea, los investigadores necesitan realizar observaciones de seguimiento más profundas y buscar señales más débiles, que se encuestran en el cielo. De hecho, Grcevich ya tiene desde hace algún tiempo reservado el Observatorio MDM en Kitt Peak, en Arizona, a finales de febrero. Algunas de estas observaciones puede ser capaces de distinguir estrellas que confirmarían la existencia de las galaxias enanas.

Imagen propiedad: Amanda Smith, Institute of Astronomy, University of Cambridge

Eclipse de Sol y Luna visto desde el espacio


Esta impresionante imagen del Sol y la Luna en eclipse, ha sido captada el pasado martes 21 de febrero por el Observatorio de Dinámica Solar de la NASA (SDO) desde el espacio.

Orbitando la Tierra a una distancia de 36.000 kilómetros, situado en la órbita geoestacionaria, el SDO por lo general tiene una vista espectacular e ininterrumpida de nuestra estrella más cercana. La misión cuenta con unos sofisticados "ojos" para observar el sol, capturando súper-imágenes de alta definición y vídeos a través de distintas longitudes de onda las 24 horas del día, 7 días a la semana. En ocasiones, la Luna entra en acción, produciéndose así un eclipse.

Según lo descrito por Spaceweather.com, estos eclipses lunares son importantes para los científicos que utilizan el SDO. "El filo de limbo lunar ayuda a los investigadores a medir las características en órbita del telescopio por ejemplo, para ver cómo la luz se difracta alrededor de la óptica del telescopio y las redes de filtros de apoyo", dice Tony Phillips de la NASA. "Una vez que éstos se calibran, es posible corregir los datos de SDO para los efectos instrumentales y perfeccionar las imágenes, incluso más que antes."

Al igual que los eclipses que vemos desde la Tierra, este eclipse representa un paisaje lunar diferente, las montañas, valles, cráteres y mares de la Luna aparecen de una forma especial con esta luz, cuando se ven en alta resolución.

Este no es el único momento en que el sol puede llegar a ser bloqueado de la vista del SDO. Durante la "temporada de eclipses" captados por el observatorio, la Tierra puede tapar el sol de la vista también, creando así una silueta borrosa debido a nuestra atmósfera.

Imagen: NASA

Sistema planetario KOI-961: los exoplanetas más pequeños


Esta concepción artística muestra un sistema planetario tan compacto que es más parecido a Júpiter y sus lunas que a una estrella y sus planetas. Los astrónomos han utiliado los datos de la misión Kepler de la NASA y los telescopios basados en tierra, para confirmar la existencia del recientemente sistema planetario KOI-961, sede de los tres exoplanetas más pequeños detectados en órbita alrededor de una estrella distinta de nuestro sol. Un exoplaneta es un planeta que se encuentra fuera de nuestro sistema solar.

La estrella, que se encuentra a unos 130 años luz de distancia en la constelación del Cisne, es una enana roja, cuya dimensión es la sexta parte del tamaño del sol, o sólo el 70 por ciento más grande que el planeta Júpiter. La estrella es más fría que nuestro sol, y da más luz roja que amarilla.

El más pequeño de los tres planetas, llamado Koi-961.03,es el que se encuentra más lejano de la estrella, y se representa en primer plano de la imagen. Este planeta es aproximadamente del tamaño de Marte, con un radio de 0,57 veces mayor que la de la Tierra. El planeta al lado de la parte superior derecha, es KOI-961.01, que tiene 0,78 veces el radio de la Tierra. El planeta más cercano a la estrella es KOI-961.02, con un radio 0,73 veces la de la Tierra.

Los tres planetas orbitan alrededor de la estrella en menos de dos días, con el planeta más cercano en algo menos de medio día. Su proximidad a la estrella también significa que son planetas muy calientes, con temperaturas que oscilan de 350 a 836 grados Fahrenheit (176 a 447 grados Celsius). La zona habitable de la estrella, o la región donde el agua líquida podría existir, se encuentra mucho más allá de los tres planetas.

Las observaciones basadas en tierra que contribuyen a estos descubrimientos fueron realizados con el Observatorio Palomar, cerca de San Diego, California, y el en Observatorio Keck en Mauna Kea, en Hawai.

Imágen propiedad: NASA/JPL-Caltech

Fuente: NASA

Telescopio Hubble observa el nacimiento de estrellas


Esta agrupación masiva de estrellas jóvenes, llamado R136, tiene sólo unos pocos millones de años de edad, y está localizado en una región denominada 30 Doradus Nebula, también llamada la Nebulosa de la Tarántula, una turbulenta región de nacimiento de estrellas, en la Gran Nube de Magallanes, una galaxia satélite de la Vía Láctea. No se conocen región de formación estelar en la galaxia de la Vía Láctea tan grande o tan prolífico como 30 Doradus.

Muchos de las estrellas parecen diamantes azules helados y están entre las estrellas más masivas conocidas. Varias de ellas son 100 veces más masivas que nuestro sol. Estas estrellas están destinadas a estallar, como una traca de petardos, y lo harán como supernovas en unos pocos millones de años.

La imagen, capturada en luz ultravioleta, visible y rojo a través de la Wide Field Camera 3 del Telescopio Hubble, tiene una extensión de unos 100 años luz. La nebulosa se encuentra lo suficientemente cerca de la Tierra para que el Hubble pueda resolver estrellas individuales, dando a los astrónomos información importante sobre el nacimiento de las estrellas y su evolución.

Las estrellas brillantes están tallando cavidades profundas en el material circundante dando rienda suelta a un torrente de luz ultravioleta, y un fuerte huracán de vientos estelares (corrientes de partículas cargadas), que está lejos de la nube de gas hidrógeno que envuelve en la que las estrellas que acaban de nacer.

La imagen muestra un paisaje de fantasía con pilares, crestas y valles, así como una región oscura en el centro que más o menos se parece a la silueta de un árbol de Navidad. Además de esculpir el terreno gaseoso, las estrellas brillantes también pueden ayudar a crear una generación sucesiva de lo que serán sus hijos. Cuando los vientos golpean las paredes densas de gas, a través de esos impactos, se puede estar generando una nueva ola de nacimiento de estrellas.

Estas observaciones fueron tomadas entre el 20 y 27 del 10 de 2009. El color azul es la luz de las estrellas más calientes y masivas, el verde revela el brillo del oxígeno, y la fluorescencia roja muestra el hidrógeno.

Imagen propiedad: NASA, ESA, and F. Paresce (INAF-IASF, Bologna, Italy), R. O'Connell (University of Virginia, Charlottesville), and the Wide Field Camera 3 Science Oversight Committee

Fuente: NASA

jueves, 29 de marzo de 2012

La Luna se asoma a la conjunción planetaria de Júpiter y Venus

A principios del mes de marzo muchas personas pudieron observar una conjunción planetaria entre Júpiter y Venus. Para los despistados que se perdieron este espectacular evento astronómico, las altas esferas nos ofrecen estos días un nuevo pase en el que, además, la Luna hará acto de presencia.


Dos planetas están en conjunción cuando aparecen muy juntos al observarlos desde un tercero, en este caso la Tierra. En realidad la conjunción es un efecto de perspectiva, ya que realmente hay millones de kilómetros entre los planetas, pero vistos desde la Tierra parece que están casi tocándose.

El día 13 de marzo se dio el máximo acercamiento entre Júpiter y Venus. Como ambos son muy brillantes, son fáciles de identificar y el acontecimiento pudo observarse incluso desde las grandes ciudades con mucha contaminación lumínica. Pero el espectáculo no ha terminado. Durante las noches del 25, 26 y 27 de marzo la Luna se incorpora al evento y escolta a los dos planetas en el cielo del atardecer. En la noche del 25 la Luna se pudo observar muy cerca de Júpiter, mientras que el 26 será Venus quien se encuentre junto a nuestro satélite. Y para terminar, el día 27 de marzo, además de tener alineados a los tres astros, será el momento en el que Venus alcance su máxima separación del Sol y, por tanto, la mejor ocasión de observar Venus en buenas condiciones en los atardeceres de 2012.

Para observar el fenómeno no son necesarios prismáticos ni telescopio, basta situarse en un lugar orientado al oeste y desde el que el horizonte quede despejado. Hay que esperar unos 30 minutos tras la puesta del Sol para que la claridad del crepúsculo no sea tan intensa, aunque la conjunción también se puede observar sin problemas en noche cerrada.

un meteorito rozara la tierra en 2013

El próximo año una roca de 50 metros de diámetro pasará más cerca de lo normal por nuestro planeta. El asteroide, bautizado como 2012 DA14 y descubierto por une equipo de astrónomos de la Agencia Espacial Europea (ESA por sus siglas en inglés) viajará a tan solo 24.000 kilómetros de la Tierra, más cerca que muchos satélites comerciales.

Como explica Detlef Koschny, responsable del estudio de Objetos Próximos a la Tierra (NEOs) de la Oficina para el Conocimiento del Medio Espacial (SSA) de la ESA, "pasará a una distancia completamente segura, pero se acercará lo suficiente para que sea posible observarlo con unos prismáticos convencionales".
Pero, si pasará tan cerca de la Tierra, ¿por qué no se sabía de su existencia hasta el momento? Como explica Jaime Nomen, uno de los astrónomos implicados en el hallazgo, "es un objeto bastante difícil de observar debido a su trayectoria en el cielo de la mañana, su gran velocidad angular, su tenue brillo y las características de su órbita, que pasa muy por encima del plano orbital de la Tierra". De hecho, en palabras del propio Nomen, "podría haber pasado completamente desapercibido durante esta visita a nuestro planeta".
Y es que en este descubrimiento la ciencia española ha jugado un importante papel. El asteroide, desconocido hasta el momento por su pequeño tamaño, fue descubierto por el observatorio LSSS (La Sagra Sky Survey) situado muy cerca de Granada, a unos 1.700 metros de altitud. Y en el equipo de astrónomos hay varios españoles implicados.
El estudio de los asteroides es fundamental para la astronomía y, aunque los científicos han descartado el impacto con nuestro planeta, este tipo de descubrimientos es fundamental para observar cómo afecta el campo gravitatorio de la Luna y nuestro planeta a su trayectoria. Exactamente el día 15 de febrero de 2013 será el día que más cerca esté de nosotros y, aunque solo se trata de uno de los 500.000 objetos próximos a la Tierra que se estima están por descubrir, el paso del asteroide servirá para aumentar el conocimiento sobre este tipo de rocas gigantes.

Existe agua en la luna Europa de Júpite


Saturday, November 19, 2011

La luna Europa de Júpiter, según han confirmado estudios de la NASA, tiene grandes lagos de agua líquida, bajo la superficie helada que cubre todo el satélite. Los datos de la sonda espacial Galileo que fue lanzada en 1989, han proporcionado las pruebas de la existencia del líquido elemento.

Los datos obtenidos sugieren que hay un cambio significativo entre la corteza helada de Europa y el océano que está bajo la superficie. Esta información podría reforzar los argumentos que el océano subterráneo de la luna Europa, representa un hábitat potencial para la vida en otros lugares de nuestro sistema solar. Los hallazgos aparecen publicados en la revista científica Nature.

"Los datos abren una posibilidad convincente", dijo Mary Voytek, director del Programa de Astrobiología de la NASA en la sede de la agencia en Washington. "Sin embargo, los científicos de todo el mundo van a querer estudiar este análisis y hacer revisiones de los datos, antes de que podamos apreciar las implicaciones de estos resultados."

La sonda espacial Galileo de la NASA, fue lanzada por el transbordador espacial Atlantis en 1989 a Júpiter, donde ha revelado numerosos descubrimientos y obtenido datos que han tardado décadas en ser analizados. Galileo estudió Júpiter, que es el planeta más masivo del Sistema Solar, y algunos de sus numerosas lunas. Las cuatro lunas de Júpiter más grandes, se denominan lunas galileanas y son Io, Europa, Ganímedes (la mayor luna del sistema solar) y Calisto, en honor a su descubridor que fue Galileo.

Uno de los descubrimientos más importantes ha sido la conclusión de la existencia de un océano de agua salada global, por debajo de la superficie de Europa. Este océano es lo suficientemente profundo para cubrir toda la superficie de Europa y contiene más agua líquida que todos los océanos de la Tierra juntos. Sin embargo, está lejos del sol, y la superficie del océano está completamente congelada. La mayoría de los científicos creen que esta capa de hielo es de decenas de kilómetros de espesor. Esto supone un problema si queremos llegar hasta la zona de agua líquida, tener que atravesar esos kilómetros de superficie helada.

"Una de las opiniones de la comunidad científica ha sido: si la capa de hielo es tan gruesa, eso es malo para la biología. Eso podría significar que la superficie no se comunica con el mar de fondo", dijo Britney Schmidt, autora principal del estudio y becaria postdoctoral en el Instituto de Geofísica de la Universidad de Texas en Austin. "Ahora, vemos evidencias de que se trata de una capa de hielo gruesa que se puede mezclar enérgicamente y que tiene lagos poco profundos. Esto podría hacer de la luna Europa y su océano un lugar más habitable."

En la superficie de Europa puede estar formada por mecanismos que implican el intercambio significativo entre la capa de hielo y el lago subyacente. Esto proporciona un mecanismo o modelo para la transferencia de nutrientes y energía, entre la superficie y el vasto océano. Este hecho, se cree que aumenta el potencial para la presencia de vida en Europa.

Los autores del estudio tienen buenas razones para creer que su modelo es correcto, basado en observaciones de Europa por la sonda Galileo y también de la Tierra. Sin embargo, debido a que los lagos inferidos son de varios kilómetros bajo la superficie, la única confirmación real de su presencia vendría, de una misión futura, en la que una nave espacial sea diseñada para explorar la capa de hielo. Dicha misión fue calificada como la segunda misión de más alta prioridad y está siendo estudiada por la NASA.

"Esta nueva comprensión de los procesos en Europa no habría sido posible sin la base de observaciones sobre las capas de hielo de la Tierra y los estantes flotantes de hielo en los últimos 20 años", dijo Don Blankenship, un co-autor del estudio y científico de investigación senior en el Instituto de Geofísica , donde dirige estudios de radar en el aire, de las capas de hielo del planeta.
Galileo fue la primera nave espacial diseñada para medir directamente la atmósfera de Júpiter y realizar observaciones a largo plazo del sistema joviano. La sonda fue la primero en volar por un asteroide y descubrir la luna de un asteroide. La NASA extendió la misión tres veces para aprovechar las capacidades científicas única de Galileo, y en su final puso rumbo hacia Júpiter para chocar en la atmósfera en septiembre de 2003 y eliminar así cualquier posibilidad de incidir en Europa.

La misión Galileo fue dirigida por el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) en Pasadena, California.

Imágenes: NASA/Britney Schmidt/Dead Pixel VFX/Univ. of Texas at Austin/Ted Stryk

la NASA se vuelve locaah!!

La NASA ha conseguido lanzar con éxito cinco cohetes en cinco minutos dentro del experimento Anomalous Transport Rocket (Atrex) con el que la agencia espacial estadounidense pretende rastrear los vientos a gran altitud de la Tierra, a unos 60 ó 65 kilómetros de la superficie del planeta.

Según han explicado los expertos, se trata de un gran éxito para la agencia espacial, que tuvo que retrasar en varias ocasiones el lanzamiento de esta misión. Primero por problemas técnicos menores y, posteriormente, por las condiciones meteorológicas. Poner en marcha este experimento era difícil, ya que, para un lanzamiento de estas características se necesitan "cielos completamente despejados" en un radio bastante amplio desde el punto de despegue.

En cuanto al objetivo de la misión, la NASA ha señalado que alrededor de la Tierra giran vientos a velocidades de hasta 300 kilómetros por hora y de los que se desconoce su origen. Según han señalado los científicos, estos vientos se encuentran en la misma región donde se producen fuertes corrientes eléctricas en la ionosfera, por tanto, es una región con una gran cantidad de turbulencia eléctrica, del tipo que puede afectar negativamente a las comunicaciones por satélite y radio.

Según la NASA, el experimento está diseñado para obtener una mejor comprensión de los vientos de gran altitud y ayudar a los científicos a tener un mapa más detallado de las regiones electromagnéticas del espacio que pueden dañar los satélites artificiales y desbaratar los sistemas de comunicaciones. El experimento también podría ayudar a explicar cómo los efectos de las perturbaciones atmosféricas en una parte del planeta pueden ser transportados a otras partes en apenas un día o dos.

martes, 27 de marzo de 2012

La atmósfera de Titán

Cuando la nave Voyager 1 de la NASA proporcionó imágenes detalladas de Titán en 1980, estas imágenes mostraban solamente una atmósfera opaca de color naranja y aparentemente homogénea.

Era tan espesa que no podía verse la superficie. Sin embargo, los datos nos enseñaron cosas muy interesantes. De manera similar a la Tierra, la atmósfera de Titán está compuesta principalmente de nitrógeno pero también tiene metano y muchos otros compuestos orgánicos.


Antes de la llegada de la sonda Huygens de la ESA, planeada para Enero del 2005, los astrónomos observarán Titán utilizando a los telescopios más potentes en tierra.

Las imágenes desde el WM Keck Observatory nos revelaron nubes que contienen metano cerca del polo sur de Titán. Esto podría significar que Titán tiene el equivalente de un ciclo de clima similar al nuestro en la Tierra.
Este es un descubrimiento muy valioso ya que significa que la atmósfera es mucho más dinámica de lo que se pensaba previamente.

El orbitador Cassini de la NASA verá claramente estas nubes, llevando a cabo observaciones muy precisas antes, durante y después del desprendimiento de la sonda Huygens, cuando sólo faltan 30 días para el acontecimiento.

Estrella Eta Carinae,

Cosas Extrañas en el Espacio En el espacio hay cosas bastante extrañas. ¡Cosas que ni la ciencia ficción más complicada ha soñado! Algunas cosas son tan raras que ni los astrofísicos saben qué son.  Cuando las estrellas mueren van en diferentes direcciones. Cuando mueren estrellas normales como, nuestro Sol, estas comienzan a lanzar sus capas externas y dejan tras suyo a una enana blanca. Cuando estrellas realmente masivas mueren, generalmente estallan en lo que se conoce como una Supernova. Dependiendo de cuán masiva la estrella que se convirtió en supernova es, puede quedar una estrella neutrónica o un hueco negro como monumento a la vida de la estrella.  Pero quedan gran cantidad de cosas extrañas en el espacio. No hace mucho tiempo, los astrónomos estaban perplejos ante el misterio de los quasares. Estos objetos parecen estrellas, pero se encuentran mucho más lejos y son mucho más grandes que las estrellas de nuestra galaxia.  También hay un fenómeno que ha generado gran entusiasmo y gran inquietud entre los astrónomos, las lentes gravitacionales. ¡Cuando cosas masivas, como galaxias y racimos de galaxias, desvían la luz como una lente usando gravedad!  Pero una de las cosas más raras del espacio es el misterio de las explosiones de rayos gamma . Estas parecen ser explosiones al azar, parecidas a la radiación de dio orígen a "Hulk, el hombre increíble". Provienen de todas direcciones, nunca se repiten y son muy energéticas.

Encuentran agua en Mercurio

Los astrónomos afirman que los puntos “brillantes” que se ven en los polos de Mercurio son en realidad cercos de hielo.
Encontrar hielo en Mercurio es raro. La superficie del planeta cuando encara al Sol se calienta tanto que podría fundir hasta el plomo.  Pero el planeta no se inclina mucho sobre su eje. Esto deja la posibilidad de que haya zonas del planeta que estén constantemente a la sombra.  
Ya que Mercurio no dispone de una atmósfera que retenga el calor estos cráteres que se encuentran constantemente en la sombra se pueden convertir en “trampas frías”: lugares donde se condensan los vapores interplanetarios que van a la deriva.
Descubiertas en 1991, los puntos “brillantes” de Mercurio se apodaron así por cómo rebotan en ellos las ondas de radar. Anthony Colaprete, un científico planetario del centro de investigación de la NASA,  Ames en Moffett Field, Califronia, explica que es probable que el hielo sea el culpable de que las ondas reboten de esata manera.
Mirando en la oscuridad
La misión desde Marzo de la astronave Messenger de la NASA es orbitar alrededor de Mercurio para averiguar más acerca de las trampas frías del planeta.
El estudio del polo sur de Mercurio ha concluido en que todas las zonas que hacen rebotar con fuerza las ondas se encuentran permanentemente a la sombra.
Llegar hasta el agua
Los investigadores se siguen preguntando si el hielo de los cráteres es de agua.   Hace tiempo, Ann Sprague, una científica planetaria de la universidad de Arizona, sugirió que el hielo podría estar ser de dióxido de azufre. El hielo de dióxido de azufre también puede provocar que las ondas reboten con fuerza.  
El siguiente paso es buscar hidrógeno en Mercurio examinando los neutrones (neutrones de partículas neutras) que emite la superficie del planeta.
Los científicos pueden determinar la abundancia de hidrógeno en Mercurio asignando el relativo flujo de neutrones  a diferentes niveles de energéticos. te la asignación del flujo de neutrones con respecto a los niveles de energía diferentes.
El hidrógeno del suelo de Mercurio frena las partículas y las hace menos energéticas.
Actualmente los científicos están trabajando para calibrar la astronave Messenger con un espectrómetro de neutrones para obtener del flujo de neutrones. 

hola

hola amigos bloggeros

jueves, 22 de marzo de 2012

Temblor en Nueva Guinea , 21 de marzo de 2012


El Servicio Geológico de Estados Unidos informó que un sismo de 6.7 grados en la escala de Richter se registró este miércoles a las 08:15 hora local con epicentro en Nueva Guinea, Papua Nueva Guinea.
Agregó que el movimiento telúrico tuvo una profundidad de 105.9 kilómetros y fue sensible en la ciudad de Goroka y Madang.
El temblor fue originado en el Océano Pacífico, aunque no hubo alerta de tsunami inmediatamente, según informó el Servicio Climático Nacional (NOAA, por sus siglas en inglés).