jueves, 27 de octubre de 2011

El terremoto de Turquía

El terremoto de Turquía de 2011 fue un sismo ocurrido el 23 de octubre del 2011 a las 01:41:21 PM hora local (10:41:21 UTC) que tuvo una magnitud de 7,2 MW. Su hipocentro se ubicó a 20 km tierra adentro y su epicentro fue la localidad de Van al este de Turquía.El sismo fue incluso sentido en Irán y en Armenia según reportes ciudadanos al Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS por sus siglas en inglés). Los expertos turcos afirmaron que las víctimas fatales podrían ascender a más de mil debido a las normas deficientes de construcción y la potencia del sismo en la región.

Geología

El terremoto ocurrió tierra adentro y alcanzó una magnitud de 7,2 grados el 23 de octubre de 2011, a las 13:41 hora local, su epicentro fue a unos 16 kilómetros al noreste de Van, Turquía y con una profundidad focal estimada de 20 km. Las zonas más afectadas son la región central y parte de la zona este de Turquía, hacia la frontera sur de la zona oriental del complejo de colisión continental entre la Placa Arábiga y la placa euroasiática, así como la zona de la falla de Anatolia. Todas son parte de la convergencia entre dos placas se lleva a cabo a lo largo del pliegue Bitlis-Zagros. El mecanismo del terremoto generará posteriores y numerosas réplicas.
Debido a su gran intensidad y poca profundidad, el terremoto producido movimientos importantes de tierra a través de una amplia zona. Una sacudida violenta que alcanzó el grado IX en la escala de Mercalli se produjo en Van; en otros lugares se reportaron intensidades de fuerte a severas (VI-VIII Mercalli). Se observaron réplicas en muchas áreas más pequeñas y menos pobladas alrededor del epicentro.
Un poco más ligero, pero también significativo, se reportaron movimientos de tierra que llegaron a la magnitud V y III Mercalli. La misma intensidad se extendió mucho más allá de toda la región, específicamente a los países vecinos, como Armenia, Azerbaiyán, Georgia, Irán, Irak y Siria. Según el Instituto Geofísico de Israel, el sismo fue sentido en zonas lejanas como en Tel Aviv, Israel.

Impacto

El terremoto y sus réplicas afectaron gran parte del este de Turquía, demoliendo centenares de edificios y enterrando a numerosas víctimas bajo los escombros. Erciş, una pequeña ciudad cercana a Van, fue la más afectada por el violento movimiento, por lo menos 25 edificios fuieron destruidos, las muertes alcanzaron los 45 y 156 heridos. En Van la cifra de muertos se elevó a 15 y decenas de edificios fueron destruidos. Grandes daños ocurrieron en el aeropuerto de Van, donde aviones de la fuerza aérea se desplazaron para movilizarse a otras zonas de la región

Daños

Tras el terremoto, los reportes de daños inundaron la red, al menos 100 edificios colapsaron tras el sismo principal y posteriormente, unos 500 colapsaron debido a las réplicas. 59 personas murieron y 150 resultaron heridas en la ciudad oriental de Erciş; 25 perecieron en Van y un niño perdió la vida en la provincia cercana de Bitlis.
80 edificios se derrumbaron en Erciş, entre ellos un dormitorio de estudiantes, y 10 edificios corrieron igual suerte en Van. Varios hoteles sufrieron grandes daños y se reportaron explosiones en varias gasolineras.

Muertos y heridos

Minutos después del terremoto, el Servicio Geológico de los Estados Unidos emitió una alerta roja para Turquía debido a la poca profundidad del sismo, la magnitud del movimiento y la región en la que ocurrió. El USGS estimó que las pérdidas humanas podrían ser de hasta 10.000 personas y superar los 100.000 millones de dólares estadounidenses.
Datos oficiales cifraron a las 10:00 pm UTC, en 138 los muertos y en 350 heridos, así como 600 edificios desplomados y 500 desaparecidos.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Erupción volcanica en el hierro

La pequeña y turística isla de El Hierro se ha convertido por voluntad de su actividad sismológica en protagonista de la actualidad en las últimas semanas. Una multitud de pequeños terremotos que arrancaron a finales de septiembre anunciaron la creación de un volcán, algo que puede confirmarse tras la erupción submarina en El Hierro registrada el 10 de octubre.  A dicha erupción submarina le podría seguir otra, esta vez más cerca de la costa. Es por ello que las autoridades han decretado la alerta roja en el municipio de La Restinga, evacuado ante esta posibilidad.  El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha registrado este miércoles cinco sismos de baja intensidad en la isla de El Hierro, siendo el de mayor magnitud de 2,4 grados en la escala de Richter, y después de que ayer se elevase a rojo el semáforo de riesgo volcánico en la zona de La Restinga.  Los terremotos y pequeños sismos en la isla han sido constantes desde la última semana de septiembre. Se han contabilizado miles, de escalas diversas –entre 1 y 4,5 grados-aunque sólo algunos han llegado a ser sentidos por la población. Con el Instituto Geológico Nacional y el Ejército volcados en El Hierro, que llegaron a abombar la superficie de la isla en 3,5 centímetros.   Mientras se elevaba el riesgo de erupción volcánica, la población de la isla, que llegó a padecer 93 terremotos en tres días, vivió el sábado el mayor terremoto de los registrados hasta ahora, de 4,3 grados.  Muchos canarios deben pensar estos días, a raíz de la actividad sísmica que está padeciendo el archipiélago canario, que San Borondón está haciendo acto de presencia.   San Borondón es una de las leyendas más arraigadas en el pueblo canario y particularmente en el herreño. Una leyenda que habla de una isla que aparece y desaparece.

domingo, 23 de octubre de 2011

Capas de la tierra

Si pudiéramos observar la Tierra desde el espacio a unos ochenta mil kilómetros de distancia, la veríamos envuelta en una capa de gases que habitualmente llamamos aire y que es la atmósfera.
La atmósfera es una de las tres capas que rodean el planeta. Las otras dos son: la geósfera, constituida por materia en estado sólido, como son las rocas y la arena, y la hidrósfera, constituida por materia en estado liquido, que principalmente es el agua presente en los océanos, ríos, aguas subterráneas, etc. Como la tierra es esférica, las diferentes capas: atmósfera, geósfera e hidrósfera toman la forma del planeta y es por eso que se llaman esferas de la Tierra.
Estas capas esféricas nos muestran, a gran escala, los tres estados de la materia: el gaseoso, en el aire que conforma la atmósfera; el sólido, en los minerales y el suelo de que se compone la geósfera, y el líquido, que son las aguas de la hidrósfera. Cada una de estas capas contribuye a la perpetuación de la vida en el planeta Tierra.
La atmósfera proporciona las condiciones necesarias para que animales y vegetales desarrollen sus procesos vitales, ya que nos protege de las radiaciones solares peligrosas y nos proporciona el oxígeno necesario para la respiración. Mantiene, además, un equilibrio entre los extremos de calor y frío y transporta la humedad de los océanos a los continentes.
atmosfera
Atmósfera
La geósfera suministra, entre muchos otros componentes, los minerales y el suelo para los cultivos.  En la geósfera se da una amplia diversidad de vida, pues contando tan sólo el número de especies de plantas terrestres vemos que hay alrededor de 300.000.
La hidrósfera proporciona el agua para satisfacer las necesidades de los organismos vivos.  En la forma de vapor de agua suspendida en el aire determina los estados del tiempo y los fenómenos climáticos en general.
La vida, tal como la conocemos, nació y se desarrolló en el agua.  Hasta hoy día, las aguas de los mares siguen siendo una fuente inagotable de nuevos seres vivos.  En todos los organismos vivientes hay una parte de agua en mayor o menor proporción.
Podemos decir entonces que el aire, el agua y la tierra constituyen los recursos fundamentales para el desarrollo de la vida en la Tierra, constituyendo lo que se conoce como Biósfera.  Son también factores de suma importancia para el progreso de la humanidad, en actividades productivas como la minería, la industria y la agricultura, por lo que es urgente la toma de conciencia de que la conservación de los recursos mencionados es vital para los seres vivos. Índices altos de contaminación en el agua, aire o suelo, ponen en peligro la vida en el planeta.
Atmósfera
La atmósfera, ese océano de aire que nos rodea, para efectos prácticos y de estudio, se ha dividido en diversas zonas o capas en relación con la altitud y sus funciones. Estas divisiones y nomenclatura de las mismas son bien dispares, según los científicos y países que las han establecido.
La composición y la temperatura de la atmósfera varía con la altura. La tendencia general observada es que el aire se va haciendo menos denso en la medida que aumenta la altura, hasta llegar a ser imperceptible.  De acuerdo con las últimas investigaciones realizadas y tomando en cuenta la variación vertical de la temperatura, en la atmósfera se pueden distinguir seis capas: tropósfera,  estratósfera,  quimiósfera, mesósfera, termósfera (que incluye la ionósfera) y exósfera.
ALTURA
CAPAS
FENÓMENOS
De 500 a 1.000 km. Exósfera Vacío casi absoluto. Zona de circulación de satélites geofísicos.
De 90 a 500 km. Termósfera Producción de iones. Capas electrizadas. Reflejan ondas radio.  Auroras y bólidos.
De 80 a 90 km. Mesósfera Producción de iones.  Transformación de los rayos cósmicos primarios en secundarios.
De 25 a 80 km. Quimiósfera Reacciones químicas. Presencia de capa de ozono.   Filtro de la radiación ultravioleta.
De 10 a 25 km. Estratósfera Aire prácticamente en calma. Nubes irisadas.
De 0 a 10 km. Tropósfera Fenómenos meteorológicos: nubes, vientos, lluvia,  etc.

Aunque, en general, el espesor de la atmósfera terrestre no puede determinarse con exactitud, ya que no posee una superficie superior que la limite, se admite que al menos es de 1.000 kilómetros y que no es uniforme.
Tropósfera
Es la capa de aire que está en contacto con la superficie terrestre, por lo que es las más densa, pues se concentra en ella el 90 por ciento del peso de la atmósfera. Contiene todos los gases y la mayor parte del vapor de agua y en ella se producen todos los cambios climáticos. Debido a sus características, es que en esta capa  se desarrolla la vida.
troposfera
Tropósfera
Al ascender por la tropósfera, el aire se va enfriando cada vez más. Se ha calculado que la temperatura disminuye unos 6° C por cada kilómetro de altura (0,6º C. por cada cien metros de altitud), alcanzando temperaturas extremadamente bajas, inferiores a 0° C, en la zona final de esta capa.
Estas diferencias provocan la formación de vientos, nubes y precipitaciones, los cuales determinan el estado del tiempo en un lugar y hacen que esta capa sea la más importante para la meteorología, ya que es en la tropósfera donde tienen lugar todos los fenómenos del clima; de ahí que su nombre "tropósfera" (del griego tropos: cambio) signifique "esfera de cambios".
La altura de la tropósfera es de más o menos 10 km, y su frontera con la capa superior se denomina tropopausa. No obstante, el confín de la tropósfera no es muy conocido, especialmente en el hemisferio sur. En el ecuador parece llegar a una altitud de 16 a 17 km, mientras que en los polos sólo mide entre seis y ocho km.
Estratósfera
estratosfera
Estratósfera
Encima de la tropopausa, pasada la región de los vientos helados, se encuentra la estratósfera, que llega hasta una altitud de alrededor de 25 km. Esta capa se halla constituida, en general, por estratos de aire con poco movimiento vertical, aunque sí lo tienen horizontal. En esta zona, el aire está casi siempre en perfecta calma por lo que es ideal para el transporte aéreo. En ella prácticamente no existe el clima, aunque algunas veces se encuentran unas ligeras nubes denominadas irisadas, por presentar sus bordes los colores del iris.
Debido a la radiación solar, que alcanza directamente la estratósfera, esta capa presenta mayor temperatura que los últimos estratos de la tropósfera.
El límite de esta capa se llama estratopausa. Las antiguas nomenclaturas fijaban la altura de la estratósfera hasta los 80 km, pero los nuevos experimentos científicos determinan que esa capa finaliza a unos 25 km, en donde empieza la quimiósfera.
Quimiósfera.
La razón de esta subdivisión moderna de la antigua estratósfera, obedece a que a partir de los 25 a 30 km de altitud la temperatura del aire comienza a aumentar debido a que los rayos ultravioleta del Sol, de gran intensidad a esa cota, transforman el oxígeno del aire en una variedad denominada ozono, que simultáneamente los absorbe y se calienta, o sea, que en esa capa se producen reacciones químicas. Por tanto, en la composición del aire se destaca la presencia de una delgada capa de ozono, situada aproximadamente a 30 kilómetros de la superficie de la Tierra.
mesosfera
Mesósfera (franja azul oscura a la derecha).
La concentración máxima de ozono en la quimiósfera tiene lugar a unos 40 km de altitud y forma una especie de cinturón o faja protectora que se denomina ozonósfera. Esta faja, al producir la dispersión de la luz solar, hace que veamos el cielo de color azul, cuando es negro en realidad, como han comprobado los astronautas. Gracias a esta capa que absorbe gran cantidad de rayos ultravioleta, es posible la vida vegetal y animal en la superficie de la Tierra que, de otra manera, sería rápidamente aniquilada por esa radiación.
Se estima que la quimiósfera llega hasta unos 80 km de altitud, límite en que comienza la mesósfera.
Mesósfera
Esta capa se ubica a continuación de la quimiósfera y alcanza hasta unos 90 kilómetros de altura desde el nivel del mar.  Se caracteriza porque desde su limite con la estratósfera, la temperatura va disminuyendo hasta valores tan bajos como -110° C (bajo cero) en donde comienza la capa siguiente.  En esta capa ya no existe vapor de agua y la proporción de los gases restantes comienza a disminuir.
En la mesósfera se producen también partículas cargadas eléctricamente, los iones, que son átomos o moléculas que han ganado o perdido electrones.
Otro fenómeno observable, en la mesósfera es la caída de meteoritos, que al entrar en contacto, con esta capa y a causa de la fuerza de fricción, emiten  luz, la que cesa cuando la masa del meteoro ha sido totalmente consumido.  Esto es lo que nosotros conocemos como "estrellas fugaces", las que vemos pasar sorpresivamente en el cielo.
ionosfera
Ionósfera
Termósfera y Ionósfera
La termósfera sería la quinta capa de la atmósfera de la Tierra. Se encuentra arriba de la mesósfera, abarcando desde los 90 hasta los 500 kilómetros. A esta altura, el aire es muy tenue y la temperatura cambia con la actividad solar. Si el sol está activo, las temperaturas en la termósfera pueden llegar a 1,500° C y ¡hasta más altas! La termósfera de la Tierra también incluye la región llamada ionósfera.
Para los científicos no ha sido posible definir con exactitud el limite superior de la ionósfera, ya que, los gases que aún quedan en la parte externa de esta capa, se intercambian continuamente con los del espacio exterior.
La diferencia que tiene con las capas inferiores, es que está formada casi totalmente por partículas cargadas o ionizadas que se producen por la radiación ultravioleta al arrancar electrones a las moléculas gaseosas. 
Debido a esta naturaleza eléctrica, la temperatura de la ionósfera tiende a aumentar hasta una altura aproximada de unos 500 kilómetros, donde alcanza unos 1.500 grados centígrados.
Una propiedad importante de la ionósfera en el ámbito de las radiocomunicaciones, es que los iones presentes en esta capa pueden reflejar (o hacer "rebotar") las ondas de radio, permitiendo la comunicación entre los distintos lugares del globo terrestre.
Exósfera
exosfera
Exósfera
Se encuentra a partir de los 500 kilómetros de altura desde el nivel del mar y en ella los gases atmosféricos como el oxígeno y el nitrógeno casi no existen y apenas hay moléculas de materia. Es la capa más extensa de la atmósfera y es la región que exploran los satélites artificiales y no tiene la menor influencia sobre los fenómenos meteorológicos.
La composición de la exósfera se forma principalmente por los gases livianos como el hidrógeno y el helio; éstos son gases tan ligeros que tienden a escaparse del campo gravitacional de la Tierra dispersándose en el espacio.
Debido a la densidad extremadamente baja de esta capa es decir, el escaso número de moléculas por unidad de volumen, es que la temperatura de la exósfera es una propiedad difícil de analizar en este nivel.  No olvides que la temperatura depende del movimiento de las partículas, y para el caso de la atmósfera se trata además de moléculas de diferentes gases.

Muerte de las estrellas

La mayoría de las estrellas tardan millones de años en morir. Cuando una estrella como el Sol ha consumido todo su combustible de hidrógeno, se expande convirtiéndose en una gigante roja. Puede tener millones de kilómetros de diámetro, siendo lo suficientemente grande como para engullir los planetas Mercurio y Venus.

Tras desprenderse de sus capas exteriores, la estrella se comprime y forma una enana blanca muy densa. Una cucharada de té de materia proveniente de una enana blanca pesaría hasta 100 toneladas. A lo largo de billones de años, la enana blanca se enfría y se vuelve invisible.
Las estrellas más pesadas que ocho veces la masa del Sol terminan sus vidas muy repentinamente. Cuando se les acaba el combustible, se dilatan hasta convertirse en supergigantes rojas. Tratan de mantenerse vivas consumiendo diferentes combustibles, pero esto funciona sólo durante unos cuantos millones de años. Tras ello, producen una enorme explosión de supernova.
Durante aproximadamente una semana, el brillo de la supernova sobrepasa el de todas las demás estrellas de su galaxia. Luego se desvanece rápidamente. Todo lo que queda es un objeto minúsculo y denso (una estrella de neutrones o agujero negro), rodeado por una creciente nube de gas muy caliente.
Los elementos creados dentro de la supergigante (como oxígeno, carbono y hierro) se dispersan por el espacio. Este polvo espacial termina dando origen a otras estrellas y planetas.
 

jueves, 20 de octubre de 2011

La vida de las estrellas

En un sentido general, puede afirmarse que una estrella es todo objeto astronómico que brilla con luz propia. Adecuadamente, de un modo más técnico y preciso, podría decirse que se trata de una esfera de plasma, que mantiene su forma gracias a un equilibrio de fuerzas denominado equilibrio hidrostático. El equilibrio se produce esencialmente entre la fuerza de gravedad, que empuja la materia hacia el centro de la estrella, y la presión que hace el plasma hacia fuera, que tal como sucede en un gas, tiende a expandirlo. La presión hacia fuera depende de la temperatura, que en un caso típico como el Sol, se mantiene con el suministro de energía producida en el interior de la estrella. Por ello, el equilibrio se mantendrá esencialmente en las mismas condiciones, en la medida en que la estrella mantenga el ritmo de producción energética. Pero dicho ritmo, como se explica luego, cambia a lo largo del tiempo, generando variaciones en las propiedades físicas globales del astro, que se conocen como evolución de la estrella.

CICLO DE LA VIDA DE UNA ESTRELLA

Mientras las interacciones se producen en el núcleo, sostienen la hidrostásis del cuerpo y este mantiene su apariencia iridiscente predicho por Niels Bohr en la teoría de las órbitas cuantificadas. Cuando parte de esas interacciones (la parte de la fusión de materia) se dilatan en el tiempo, las partes más externas del objeto comienzan a fusionar sus átomos. Esta parte más externa, por no estar restringida al mismo nivel que el núcleo, produce un aumento del diámetro. Llegados a cierta distancia, dicho proceso se paraliza, para contraerse nuevamente hasta el estado en el que los procesos de fusión más externos vuelven a comenzar y nuevamente se produce un aumento del diámetro. Estas interacciones producen índices de iridiscencia mucho menores, por lo que la apariencia suele ser rojiza. En esta fase, el objeto entra en la fase de colapso, por lo que la fuerza de la gravedad (la otra parte en interacción) y las interacciones de fusión en las capas más externas del objeto, producen una constante variación del diámetro, en las que acaban venciendo las fuerzas gravitatorias en un momento en el que las capas más externas no tienen ya elementos que fusionar.
Se puede decir que dicho proceso de colapso finaliza en el momento en que la estrella no produce fusiones de material, y dependiendo de la masa total de la estrella, la fusión de material entrará en su proceso degenerativo al colapsar por vencer a las fuerzas descritas en el Principio de exclusión de Pauli, produciéndose una supernova.

COMPOSICION DE UNA ESTRELLA 

La composición química de una estrella varía según la generación a la que pertenezca. Cuanto más antigua sea más baja será su metalicidad. Al inicio de su vida una estrella similar al Sol contiene aproximadamente 75% de hidrógeno y 23% de helio. El 2% restante lo forman elementos más pesados, aportados por estrellas que finalizaron su ciclo antes que ella. Estos porcentajes son en masa; en número de núcleos, la relación es 90% de hidrógeno y 10% de helio.
En la Vía Láctea las estrellas se clasifican según su riqueza en metales en dos grandes grupos. Las que tienen una cierta abundancia se denominan de la población I, mientras que las estrellas pobres en metales forman parte de la población II. Normalmente la metalicidad va directamente relacionada con la edad de la estrella. A más elementos pesados más joven es la estrella.
La composición de una estrella evoluciona a lo largo de su ciclo, aumentando su contenido en elementos pesados en detrimento del hidrógeno, sobre todo. Sin embargo, las estrellas sólo queman un 10% de su masa inicial, por lo que globalmente su metalicidad no aumenta mucho. Además, las reacciones nucleares sólo se dan en las regiones centrales de la estrella. Este es el motivo por el que cuando se analiza el espectro de una estrella lo que se observa es, en la mayoría de los casos, la composición que tenía cuando se formó. En algunas estrellas poco masivas los movimientos de convección penetran mucho en el interior, llegando a mezclar material procesado con el original. Entonces se puede observar incluso en la superficie parte de ese material procesado. La estrella presenta, en esos casos, una composición superficial con más metales.

EVOLUCION DE LAS ESTRELLAS

Las estrellas evolucionan durante millones de años. Nacen cuando se acumula una gran cantidad de materia en un lugar del espacio. Se comprime y se calienta hasta que empieza una reacción nuclear, que consume la materia, convirtiéndola en energía. Las estrellas pequeñas la gastan lentamente y duran más que las grandes.

Las teorías sobre la evolución de las estrellas se basan en pruebas obtenidas de estudios de los espectros relacionados con la luminosidad. Las observaciones demuestran que muchas estrellas se pueden clasificar en una secuencia regular en la que las más brillantes son las más calientes y las más pequeñas, las más frías.

Esta serie de estrellas forma una banda conocida como la secuencia principal en el diagrama temperatura-luminosidad conocido como diagrama Hertzsprung-Russell. Otros grupos de estrellas que aparecen en el diagrama incluyen a las estrellas gigantes y enanas antes mencionadas.

Placas tectónicas

Una placa tectónica o placa litosférica es un fragmento de litosfera que se mueve como un bloque rígido sin presentar deformación interna sobre la astenósfera de la Tierra.
La tectónica de placas es la teoría que explica la estructura y dinámica de la superficie de la Tierra. Establece que la litosfera (la porción superior más fría y rígida de la Tierra) está fragmentada en una serie de placas que se desplazan sobre la astenósfera.Esta teoría también describe el movimiento de las placas, sus direcciones e interacciones. La litosfera terrestre está dividida en placas grandes y en placas menores o microplacas. En los bordes de las placas se concentra actividad sísmica, volcánica y tectónica. Esto da lugar a la formación de grandes cadenas y cuencas.
La Tierra es el único planeta del Sistema Solar con placas tectónicas activas, aunque hay evidencias de que Marte, Venus y alguno de los satélites galileanos, como Europa, fueron tectónicamente activos en tiempos remotos.

LIMITES DE PLACA

Las placas limitan entre sí por tres tipos de situaciones.
Topografía de las dorsales que revela su estructura simétrica.
  1. Límites divergentes. Corresponden al medio oceánico que se extiende, de manera discontinua, a lo largo del eje de las dorsales. Estas dorsales tienen una longitud de unos 65000 Km. La parte central de la dorsal está constituido por un amplio surco denominado valle de rift, por el que asciende magma desde el manto y provoca una actividad volcánica lenta pero constante.
  2. Límites convergentes. Allí donde dos placas se encuentran. Hay dos casos muy distintos:
    1. Subducción. Una de las placas se dobla, con un ángulo pequeño, hacia el interior de la Tierra, introduciéndose por debajo de la otra. El límite viene marcado por la presencia de una fosa oceánica o fosa abisal, una estrecha zanja cada uno de cuyos flancos pertenece a una placa distinta. Hay dos casos que difieren por la naturaleza de la litosfera en la placa que recibe la subducción: puede ser de tipo continental, como ocurre en la subducción de la placa de Nazca bajo los Andes; o puede ser litosfera oceánica, en cuyo caso se desarrollan allí edificios volcánicos que forman un arco de islas. Las fosas oceánicas, y los límites que marca, tienen una forma curva, con una gran amplitud según corresponde a la sección de un plano inclinado, el plano de subducción, con la superficie.
    2. Colisión. Se originan cuando la convergencia facilitada por la subducción provoca la aproximación de dos masas continentales. Al final las dos masas chocan, levantándose un orógeno de colisión, con los materiales continentales de la placa que subducía tendiendo a ascender sobre la otra placa. Las mayores cordilleras, como el Himalaya o los Alpes se forman así.
  3. Límites de fricción. Es como llamamos a la situación en que dos placas aparecen separadas por un tramo de falla transformante. Las fallas transformantes quiebran transversalmente las dorsales, permitiéndoles desarrollar un trazado sinuoso a pesar de que su estructura interna exige que sean rectas. Topográficamente las fallas transformantes aparecen como estrechos valles rectos asimétricos en el fondo oceánico. Sólo una parte del medio de cada falla es propiamente límite entre placas, proyectándose los dos extremos cada uno dentro de una placa.

El universo

El universo es la totalidad del espacio y del tiempo, de todas las formas de la materia, la energía y el impulso, las leyes y constantes físicas que las gobiernan. Sin embargo, el término universo puede ser utilizado en sentidos contextuales ligeramente diferentes, para referirse a conceptos como el cosmos, el mundo o la naturaleza.[1]
Observaciones astronómicas indican que el universo tiene una edad de 13,73 ± 0,12 millardo de años y por lo menos 93.000 millones de años luz de extensión.[2] El evento que se cree que dio inicio al universo se denomina Big Bang. En aquel instante toda la materia y la energía del universo observable estaba concentrada en un punto de densidad infinita. Después del Big Bang, el universo comenzó a expandirse para llegar a su condición actual, y lo continúa haciendo.
Debido a que, según teoría de la relatividad especial, la materia no puede moverse a una velocidad superior a la velocidad de la luz, puede parecer paradójico que dos objetos del universo puedan haberse separado 93 mil millones de años luz en un tiempo de únicamente 13 mil millones de años; sin embargo, esta separación no entra en conflicto con la teoría de la relatividad general, ya que ésta sólo afecta al movimiento en el espacio, pero no al espacio mismo, que puede extenderse a un ritmo superior, no limitado por la velocidad de la luz. Por lo tanto, dos galaxias pueden separarse una de la otra más rápidamente que la velocidad de la luz si es el espacio entre ellas el que se dilata.
Mediciones sobre la distribución espacial y el desplazamiento hacia el rojo (redshift) de galaxias distantes, la radiación cósmica de fondo de microondas, y los porcentajes relativos de los elementos químicos más ligeros, apoyan la teoría de la expansión del espacio, y más en general, la teoría del Big Bang, que propone que el universo en sí se creó en un momento específico en el pasado.
Observaciones recientes han demostrado que esta expansión se está acelerando, y que la mayor parte de la materia y la energía en el universo es fundamentalmente diferente de la observada en la Tierra, y no es directamente observable[3] (véanse materia oscura y energía oscura). La imprecisión de las observaciones actuales ha limitado las predicciones sobre el destino final del universo.
Los experimentos sugieren que el universo se ha regido por las mismas leyes físicas, constantes a lo largo de su extensión e historia. La fuerza dominante en distancias cósmicas es la gravedad, y la relatividad general es actualmente la teoría más exacta para describirla. Las otras tres fuerzas fundamentales, y las partículas en las que actúan, son descritas por el Modelo Estándar. El universo tiene por lo menos tres dimensiones de espacio y una de tiempo, aunque experimentalmente no se pueden descartar dimensiones adicionales muy pequeñas. El espacio-tiempo parece estar conectado de forma sencilla, y el espacio tiene una curvatura media muy pequeña o incluso nula, de manera que la geometría euclidiana es, como norma general, exacta en todo el universo.
La ciencia modeliza el universo como un sistema cerrado que contiene energía y materia adscritas al espacio-tiempo y que se rige fundamentalmente por principios causales.

jueves, 13 de octubre de 2011

Lluvia de estrellas

Las lluvias de estrellas son partículas sólidas provenientes del espacio relacionadas siempre con los restos que dejan los cometas al acercarse al sol, más grandes que un átomo pero mucho más pequeñas que los asteroides y que se queman en la atmósfera terrestre y se los denominan meteoroides, que entran en la atmósfera y se consumen antes de caer al suelo. Algunos logran sobrevivir al paso por la atmósfera terrestre y si llegan a la superficie de la Tierra, se les denomina meteoritos.
La lluvia de "estrellas" ocurre cuando la órbita de la Tierra cruza por los restos de partículas dejadas al paso de la órbita de un cometa. En ciertas épocas del año, estas estrellas fugaces parecen aumentar en número y salir de una región especifica del cielo llamada radiante, y asociada a una constelación de la cual se le da el nombre y a esto le llamamos lluvia de "estrellas" (Perséidas, Oriónidas, Leónidas, Gemínidas, etc.)

miércoles, 12 de octubre de 2011

CONOZCAMOS EL UNIVERSO

Esta hecho por : Eric Martínez , Vicente Sanz , Adrián Lozano , Salva Campos y Agustín Sanchez.