martes, 8 de mayo de 2012

Como se crea un Agujero Negro ?



Los científicos creen que los Agujeros Negros se crean de estrellas gigantes, (unas 30 veces el tamaño del sol), las cuales consumen su combustible muy rápidamente. Se calcula que el sol dura unos 10.000 millones de años, mientras que una estrella gigante dura apenas un millón de años. Durante ese proceso, la estrella gigante se va expandiendo hasta convertirse en una supergigante roja (figura 2), terminando en una poderosa explosión de una supernova. Su núcleo posteriormente se colapsa, convirtiéndose en una estrella neutrónica, para luego después de una contracción aún mayor de su masa pasa a convertirse en un Agujero Negro, donde los fotones de la luz no pueden escapar por la intensa gravedad generada por él.
Los científicos han reportado evidencias que permiten casi, prácticamente, asegurar la existencia de los agujeros negros en el universo, tal como se muestra en la siguiente tabla.
Masivos agujeros negros reportados
Galaxia
Comentario
Constelación
Tipo
Distancia
Luminosidad
Masa
Vía Láctea


Sbc
28,000
1.9
2 millones
NGC 224=M31
Nebulosa Andrómeda
Andrómeda
Sb
2.3 millones
5.2
30 millones
NGC 221 = M32
Satélite de M31
Andrómeda
E2
2.3 millones
0.25
3 millones
NGC 3115

El sextante
S0
27 millones
14.2
2 millones
NGC 4258
Perros de Caza
Sbc
24 millones
1.3
40 millones
NGC 4261
La virgen
E2
90 millones
33
400 millones
NGC 4486 = M87
La virgen
E0
57 millones
56
3 billones
NGC 4594 = M104
El Sombrero
La virgen
Sa
30 millones
47
1 billón
NGC 3377

Leo
E5
32 millones
5.2
100 millones
NGC 3379=M105
Leo
E1
32 millones
13
50 millones
NGC 4486b
Satélite M87
La virgen
E0
50 millones
0.82
500 millones
NGC 4151


Sey



M 84
Nebulosa de Orión
Orión

50 millones

300 millones
NGC 6251

La virgen

300 millones

1.000
Agujeros negros detectados por emisiones de rayos
Cyg X-1

El cisne



7 ms
GRO J0422

El Cangrejo



8 ms
A0620-00






LMC X-3

Nube Magallanes



8 ms

martes, 3 de abril de 2012

LA NASA HACE DESPEGAR 5 COHETES

La NASA ha conseguido lanzar con éxito cinco cohetes en cinco minutos dentro del experimento Anomalous Transport Rocket (Atrex) con el que la agencia espacial estadounidense pretende rastrear los vientos a gran altitud de la Tierra, a unos 60 ó 65 kilómetros de la superficie del planeta.

Según han explicado los expertos, se trata de un gran éxito para la agencia espacial, que tuvo que retrasar en varias ocasiones el lanzamiento de esta misión. Primero por problemas técnicos menores y, posteriormente, por las condiciones meteorológicas. Poner en marcha este experimento era difícil, ya que, para un lanzamiento de estas características se necesitan "cielos completamente despejados" en un radio bastante amplio desde el punto de despegue.

En cuanto al objetivo de la misión, la NASA ha señalado que alrededor de la Tierra giran vientos a velocidades de hasta 300 kilómetros por hora y de los que se desconoce su origen. Según han señalado los científicos, estos vientos se encuentran en la misma región donde se producen fuertes corrientes eléctricas en la ionosfera, por tanto, es una región con una gran cantidad de turbulencia eléctrica, del tipo que puede afectar negativamente a las comunicaciones por satélite y radio.

Según la NASA, el experimento está diseñado para obtener una mejor comprensión de los vientos de gran altitud y ayudar a los científicos a tener un mapa más detallado de las regiones electromagnéticas del espacio que pueden dañar los satélites artificiales y desbaratar los sistemas de comunicaciones. El experimento también podría ayudar a explicar cómo los efectos de las perturbaciones atmosféricas en una parte del planeta pueden ser transportados a otras partes en apenas un día o dos.

La Vía Láctea tiene más de 100 mil millones de planetas


Planetas de la Vía LácteaNuestra galaxia, la Vía Láctea, contiene un mínimo de 100 mil millones de planetas, según un estudio estadístico detallado, basado en la detección de tres planetas situados fuera de nuestro sistema solar, llamados exoplanetas.

El descubrimiento, revelado el 12 de enero a través de la revista Nature, fue realizado por un equipo internacional de astrónomos, incluyendo a Stephen Kane co-autor del estudio y perteneciente al Instituto de Exoplanetas de la NASA en el Instituto de Tecnología de California en Pasadena, California.

Los resultados del estudio muestran que nuestra galaxia contiene, en promedio, un mínimo de un planeta por cada estrella. Esto significa que es probable que haya un mínimo de 1.500 planetas en una distancia de tan sólo 50 años luz de la Tierra.

El estudio se basa en observaciones realizadas durante seis años por el PLANET (Probing Lensing Anomalies NETwork), mediante una técnica denominada micro-lente que esudia la galaxia en busca de planetas. En esta técnica, una estrella actúa como una lente de aumento para iluminar la luz de una estrella de fondo. Si los planetas están en órbita alrededor de la estrella en primer plano, la luz de la estrella de fondo es aún más brillante, revelando la presencia de un planeta que de otra manera sería demasiado débil para ser visto.

El estudio también concluye que hay muchos más planetas del tamaño de la Tierra que los gigantes gaseoso del tamaño de Júpiter, también llamados planetas jovianos. Una estimación aproximada de este estudio, apuntan a la existencia de más de 10 mil millones de planetas terrestres a través de nuestra galaxia.

"Los resultados de las tres principales técnicas de detección de planetas, incluyendo la de micro-lente, están convergiendo rápidamente a un resultado común: no sólo son comunes los planetas de la galaxia, sino que hay más planetas pequeños que grandes," dijo Stephen Kane, uno de los autores Instituto de Exoplanetas de la NASA en Caltech. "Esta es una noticia alentadora para las investigaciones de planetas habitables".

Galaxias enanas satélites de la Vía Láctea


Según las últimas observaciones existen indicios de pequeñas galaxias, difíciles de ver, en las afueras de nuestra Vía Láctea, justo en el espacio que rodea nuestro vecindario cósmico. Esta es una teoría que podría ayudar a los astrónomos a solucionar un misterio de hace largo tiempo.

Recientemente, los investigadores reportaron decenas de objetos candidatos que podrían representar galaxias enanas según predice la teoría, pero por lo general están ocultas a la vista. Una bola de gas particularmente prometedora, muestra signos de ser un satélite perdido de la Vía Láctea, según han indicado los científicos.

La teoría de la materia oscura - es decir, que la mayor parte del universo está hecho de materia invisible que sólo interactúa con la materia normal a través de la gravedad - predice que miles de grupos en miniatura de la materia oscura, deben estar orbitando nuestra galaxia, la Vía Láctea y su vecina, Andrómeda. Muchos de estos grupos también han atraído el gas suficiente para formar estrellas que brillan en la luz invisible.

Sin embargo, de las miles de galaxias enanas que predice la teoría, sólo 60 han sido detectadas.

"La discrepancia está entre los modelos de materia oscura y lo que muestran las observaciones, que es el número de galaxias enanas o de baja masa", dijo Jana Grcevich, un estudiante graduado de astronomía en la Universidad de Columbia.

En la imagen podemos observar los cuatro extremos de la galaxia enana de Sagitario (grupo de naranja a la izquierda) que orbitan la Vía Láctea. El círculo de color amarillo brillante a la derecha del centro de la Vía Láctea, es nuestro sol (no está a escala). Podemos ver también en los extremos de la galaxia Sagitario, estrellas que se extienden a través del cielo.

En espera de confirmación

Para confirmar si alguno de estos 54 candidatos realmente son galaxias satélite de la Vía Láctea, los investigadores necesitan realizar observaciones de seguimiento más profundas y buscar señales más débiles, que se encuestran en el cielo. De hecho, Grcevich ya tiene desde hace algún tiempo reservado el Observatorio MDM en Kitt Peak, en Arizona, a finales de febrero. Algunas de estas observaciones puede ser capaces de distinguir estrellas que confirmarían la existencia de las galaxias enanas.

Imagen propiedad: Amanda Smith, Institute of Astronomy, University of Cambridge

Eclipse de Sol y Luna visto desde el espacio


Esta impresionante imagen del Sol y la Luna en eclipse, ha sido captada el pasado martes 21 de febrero por el Observatorio de Dinámica Solar de la NASA (SDO) desde el espacio.

Orbitando la Tierra a una distancia de 36.000 kilómetros, situado en la órbita geoestacionaria, el SDO por lo general tiene una vista espectacular e ininterrumpida de nuestra estrella más cercana. La misión cuenta con unos sofisticados "ojos" para observar el sol, capturando súper-imágenes de alta definición y vídeos a través de distintas longitudes de onda las 24 horas del día, 7 días a la semana. En ocasiones, la Luna entra en acción, produciéndose así un eclipse.

Según lo descrito por Spaceweather.com, estos eclipses lunares son importantes para los científicos que utilizan el SDO. "El filo de limbo lunar ayuda a los investigadores a medir las características en órbita del telescopio por ejemplo, para ver cómo la luz se difracta alrededor de la óptica del telescopio y las redes de filtros de apoyo", dice Tony Phillips de la NASA. "Una vez que éstos se calibran, es posible corregir los datos de SDO para los efectos instrumentales y perfeccionar las imágenes, incluso más que antes."

Al igual que los eclipses que vemos desde la Tierra, este eclipse representa un paisaje lunar diferente, las montañas, valles, cráteres y mares de la Luna aparecen de una forma especial con esta luz, cuando se ven en alta resolución.

Este no es el único momento en que el sol puede llegar a ser bloqueado de la vista del SDO. Durante la "temporada de eclipses" captados por el observatorio, la Tierra puede tapar el sol de la vista también, creando así una silueta borrosa debido a nuestra atmósfera.

Imagen: NASA

Sistema planetario KOI-961: los exoplanetas más pequeños


Esta concepción artística muestra un sistema planetario tan compacto que es más parecido a Júpiter y sus lunas que a una estrella y sus planetas. Los astrónomos han utiliado los datos de la misión Kepler de la NASA y los telescopios basados en tierra, para confirmar la existencia del recientemente sistema planetario KOI-961, sede de los tres exoplanetas más pequeños detectados en órbita alrededor de una estrella distinta de nuestro sol. Un exoplaneta es un planeta que se encuentra fuera de nuestro sistema solar.

La estrella, que se encuentra a unos 130 años luz de distancia en la constelación del Cisne, es una enana roja, cuya dimensión es la sexta parte del tamaño del sol, o sólo el 70 por ciento más grande que el planeta Júpiter. La estrella es más fría que nuestro sol, y da más luz roja que amarilla.

El más pequeño de los tres planetas, llamado Koi-961.03,es el que se encuentra más lejano de la estrella, y se representa en primer plano de la imagen. Este planeta es aproximadamente del tamaño de Marte, con un radio de 0,57 veces mayor que la de la Tierra. El planeta al lado de la parte superior derecha, es KOI-961.01, que tiene 0,78 veces el radio de la Tierra. El planeta más cercano a la estrella es KOI-961.02, con un radio 0,73 veces la de la Tierra.

Los tres planetas orbitan alrededor de la estrella en menos de dos días, con el planeta más cercano en algo menos de medio día. Su proximidad a la estrella también significa que son planetas muy calientes, con temperaturas que oscilan de 350 a 836 grados Fahrenheit (176 a 447 grados Celsius). La zona habitable de la estrella, o la región donde el agua líquida podría existir, se encuentra mucho más allá de los tres planetas.

Las observaciones basadas en tierra que contribuyen a estos descubrimientos fueron realizados con el Observatorio Palomar, cerca de San Diego, California, y el en Observatorio Keck en Mauna Kea, en Hawai.

Imágen propiedad: NASA/JPL-Caltech

Fuente: NASA